Hechos consumados

Hechos consumados

lunes, 16 de julio de 2012

CATARSIS

 



Difícil es de expresar luego de consumado el acto, la penumbra de mi mente cautiva, por momentos desidiosa, por momentos afanosa con temple opacado. Deseos, anhelos y recuerdos de hechos que ya no son ahora, de momentos en momentos,  sublime es la fijación, la tendencia de las cosas que vienen por ciclos, estos se manifiestan por la conducta alienada a vivencias y actos similares, las cosas no cambian y las dejo ahí, quiero por un momento cambiarlas y nuevamente las retomo, me da esa impotencia, a priori, no logro desentrañar en lo que acabaré finalmente, la certeza palpada y reflejada. Llego y tomo muchas de las cosas que he cultivado y nuevamente reprimo esta situación convirtiéndose en la misma sintonía, el mismo ciclo causa efecto.

Todos estos momentos se repiten continuamente bajo mi permisión, inconscientemente instrospecciono y auto superviso mis propios momentos que entorpecen mis causas, pero aflige pensar en que cuando se tiene algo y se consigue, hay un vacío, deviene una soledad, unas ganas de llenar algo, o más que eso sentir la tranquilidad aparte del mundo en que me hallo, las circunstancias. Y necesito hacer algo, aparte de quedarme varado en el silencio del sin que hacer, no aprovecho estas herramientas y facultades, porque decaigo mucho tiempo sin estar en sintonía con las intenciones, la voluntad pierde contingencia y la motivación queda estancada.

Todo lo que me he esmerado en aprender se silencia y aparecen sentimientos de debilidad, de duda  e incertidumbre, todos aquellos momentos en los cuales las personas tienden a declinar, porque son cautivas de su propia circunstancia y ensimismamiento, todo se clausura automáticamente por sí mismo, la verdadera noción se opaca, al mutar y formar parte de estos vicios, no hay mente clara puesto que esta con sentimientos de apego, siente que su verdad es potente y justificada pero no se da cuenta al fin y al cabo que es parte de su propio autoengaño.

Sin ir más lejos, estas sutilezas que repercuten en cierto momento en forma de ideas, de pensamientos, tienen su origen en el deseo, el deseo de estar con alguien, tener compañía no superar trances de recuerdos y momentos vividos que se sobredimensionaron en cuantía, es la raíz del apego a estos recuerdos de pensamientos los que hacen decaer irrefrenablemente a mi sentido humano, “demasiado humano”, no logrando controlar mis impulsos sabiendo de por medio todo lo que esto traería a posteriori, mientras tanto todo sigue igual como un ciclo repetitivo acorde a los momentos vividos, dependiendo del factor sorpresa que es parte de los días, de los momentos, de los recuerdos, de las nociones; todo esto se pierde en un abrir y cerrar de ojos, porque ocultan la verdadera esencia que debe ponerse en manifiesto, pues aparecen falsas creencias e ideas erróneas de lo que es y no debe ser así, porque es parte de una mente trastocada por los hechos propios de su misma circunstancia.

miércoles, 17 de marzo de 2010

Anhelos


En mis inefables anhelos por encontrar a alguien, por descubrir que un momento se puede hacer real y mutuamente concebido; se puede empeñar y hasta empecinar el sacrificio, lo más inusitado que conlleva el tratar de salir del mundo ajetreado, lleno de quehaceres y preocupaciones por doquier, impulsando el estigma y el flagelo dañino, que irrumpe la infrecuente calma y pasividad.

Me encuentro con un ciclo repetitivo, que es el dejar de hacer cosas, dejarlas allá en el olvido, perder el hábito y surgir estrepitosamente del cansancio y la decepción, es caer en el juego de la rutina, sabiendo que este día se puede aprovechar reinventándolo, es poder hacer del mañana el hoy.

jueves, 8 de noviembre de 2007

Il dolce far niente


         El ocio se transforma en una necesidad de algún valor predeterminado al momento de suplir alguna carencia o necesidad, desenvolverse, salir de la rutina, despejar tensiones, apagar sentimientos irrefrenables de soledad o por la simple inacción, pero todo puede transformarse mientras se desaprovecha de las condiciones, momentos en los que puedes conocer y compartir, saber que tienes la facultad de determinar que tú haces el día sin que esté te haga a ti.

       Muchas veces juega en contra, el hecho de ocultar tu auto invención y redescubrimiento, tus logros, hazañas, y vicisitudes.

      Aquellas visiones, el talento o las habilidades. Denigra los hábitos y frena el conocimiento, el desempeño por saber y conocer.

      Aprender de la experiencia una y otra vez, para caer en el continuo ciclo de la repetitividad continua.

domingo, 14 de octubre de 2007

A priori














         No he aprendido a pensar, ni tampoco a saber. Lo que si he aprendido es de lo que he visto y vivido, las consecuencias de lo que hecho, el dilema del nuevo accionar, partiendo por la premisa de que la última vez no es como la anterior.

        Cayendo siempre en juegos y modales de ingenuidad, de ese accionar que me auto infrinjo.

     Bueno muy modal, antes trataba de usar mucho la planificación, los acuerdos, la estructuración; nada de yo elegir propiamente todo, ateniendo la conveniencia armónica del grupo.

       Permanecí oculto, muy observador, vividor de experiencias de los sentidos. Pero luego surge el otro yo, el yo escondido el que se atrevía a romper los límites, de poder salir es más o menos como lo que quiero hacer ahora, ya que he sabido sobresalir ante la adversidad ante el panorama que supuestamente se me hacía decadente.

       No me identificaba, no había similitud y es lo que ahora traduzco es(era) solo cortesía una especie de no darme en la forma verdadera de mi ser.

      De que en el mundo están todos y que de un día para otro cruzan sus caminos en un momento y designio totalmente imprevisto. En la que se pone en jaque la voluntad de mis actos, a través de mi accionar, mi motivo. Mi razón, que siempre paso deambulando en el mismo círculo vicioso que me enseña una que otra experiencia.

HOY


     Es muy probable que tangiblemente no dilucide aún el universo de cosas vivencias y proyectos que traigo en mente.

      Sin transcurrir viendo pasar el tiempo y esperando la llegada de un momento imaginado pero no puesto en manifiesto, ante el panorama inactivo cuando por el ímpetu de querer lograr lo aún inalcanzable, se pospone el comienzo. Miedos y temores ante el condicionismo, es parte del proceso y de la réplica constante asumida.

      He querido realizar un proyecto en donde promuevo una de las máximas mas prevalecientes y trascendentales concientizadas por el entorno, “conócete a ti mismo”; es cierto que ni las cosas ni las personas se llegaran a conocer en una vida entera; una vida llena de imprevistos y de enseñanzas. Aún en la cúspide de un momento sublime cuando situaciones placenteras han ocultado la situación adversa y aun la perdición; momentos que mitigan unos, otros siguen siendo el lado conciente y con pesar el mas dolido; se sume una conducta sin culpa, es una somatización, lo echas para adentro lo cavas y lo recalas.

     Esto debilita muchas fortalezas y sucumben en algunos casos, dejando paso al acostumbramiento, la rutinizacion de los métodos; situación preponderante ante la persistente conducta del mitigo, lo mas fácil es quedarse donde se está, sin desafíos mayores; la costumbre es y ha sido un factor determinante en la conducta, son las bases de la actitud y de la postura frente a la vida, aun así sin aprender gran parte del ocultismo o lo que se maneja sabia y místicamente. Que se logra sinceramente con el auto engaño, el adorno de una vida acostumbrada y rutinizada no enfrentando desafíos, poniendo en manifiesto las aptitudes, valores y sentimientos encontrados, aun la experiencia y la solidaridad que llega a ser lo mas importante en todo lo que he recorrido lo que he aprendido y vivenciado.